Sesión 1

Historia de la fotografía

¿Qué es la fotografía?

“La fotografía es contar historias a través de la luz”.


Bueno, en realidad la fotografía según la RAE es “el procedimiento técnico que permite obtener imágenes fijas de la realidad mediante la acción de la luz sobre una superficie sensible o sobre un sensor.

I. Introducción.

La fotografía es un arte que se ha popularizado globalmente desde la aparición de las cámaras digitales y teléfonos móviles con cámara incorporada. Esto debido primero al bajo costo y sencillez de uso, y también por la aparición y popularización de las redes sociales, que nos permiten compartir de forma inmediata nuestras imágenes.

Se estima que en la actualidad en un sólo día se hacen más fotografías que en los primeros 100 años de la invención de la cámara fotográfica.


En los últimos 10 años la industria fotográfica ha crecido ha pasos agigantados, y los avances tecnológicos han permitido el desarrollo de cámaras más sofisticadas y fáciles de usar, así como la realización de mejores fotografías.


Pero algo que no ha cambiado son los principios básicos del funcionamiento de la cámara fotográfica (cámara oscura), y aunque tengamos en nuestra manos lo último de la tecnología, si no conocemos estos principios no estaremos sacando el máximo provecho a nuestro equipo.


Otra cosa fundamental que no debemos olvidar, es que la cámara no es quien hace la fotografía, es el fotógrafo. Para poder hacer fotografías increíbles debemos aprender a mirar, componer y sobre todo entender y aprovechar la relación luz/fotografía.


Es fantástico como una simple fotografía puede ser un mundo de diferencia cuando se aplica conocimiento.

II. Principios básicos.

Entendamos la fotografía como una extensión de nuestra vista: Todo lo que pasa por tus ojos es luz. Luz reflejada en diferentes superficies que llega a tu cerebro y este interpreta formas, contornos, colores y demás elementos de ficción. Porque sí, lo que entendemos por realidad es una interpretación de nuestro cerebro, y con las cámaras… sucede algo similar.


Las cámaras se encargan de recoger luz a través de un “ojo” (la lente y el sensor) y de interpretarlo a través de un “cerebro” (podemos llamarlo procesador, ordenador, laboratorio fotográfico...).


Pero ¿Cómo hacen para recoger la luz?


Esta luz no es más que pequeñas partículas llamadas fotones viajando en línea recta y rebotando de un sitio para otro. Para hacerlo más amigable, imagínate que son pelotas de tenis muy chiquititas. Si consiguiéramos detener por un segundo todas esas pelotas en una superficie, podríamos ver la imagen que ha formado. Pues imaginemos que tenemos una pared forrada con velcro donde las pelotas se quedan pegadas al llegar. Y esa pared… vamos a llamarla material fotosensible: en fotografía analógica es la película, en fotografía digital es un sensor.


Y así es exactamente como se forman las fotografías: la luz rebota en un sujeto, pasa a través de la lente, y forma una imagen en el sensor o película.


El término «fotografía» proviene del griego φῶς (phōs, ‘luz’), y γράφω (grafé, 'conjunto de líneas, escritura'), significa ‘escribir/grabar con la luz’.


Dicho de otra forma, la fotografía es el arte y la técnica de obtener imágenes duraderas debido a la acción de la luz, es decir es el proceso de proyectar imágenes y capturarlas, ya sea a través de un medio sensible a la luz (película o rollo fotográfico) o por la conversión en señales electrónicas (sensor digital).


Basándose en el principio de la cámara oscura, se proyecta una imagen captada por un pequeño agujero (APERTURA) sobre una superficie, de tal forma que el tamaño de la imagen queda reducido.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Toda una historia para no temer experimentar


¿Tienes idea de lo que costaba experimentar con la fotografía en el siglo XIX o a principio del siglo XX? Acceder a una cámara estaba reservado a unos pocos afortunados. Las cámaras eran enormes. Para disparar una foto tenías que esperar sentado a lo mejor una mañana entera. Experimentar era un asunto algo complicado. 


No hay un antecedente que dé cuenta del momento exacto en que nace la fotografía. Sí se sabe que nace como resultado de dos experiencias muy antiguas: el descubrimiento de que algunas sustancias son sensibles a la luz y la invención de la cámara oscura.


Ya en el siglo IV a. C., Aristóteles dejó constancia de los principios de la cámara oscura. En su obra Problemas, el filósofo griego explica que los rayos del sol que penetran a través de un pequeño orificio hecho en la pared de una habitación oscura, dibujan sobre la pared opuesta la imagen invertida del exterior, aumentando progresivamente su tamaño a medida que el área de proyección se aleja del orificio. Hasta la Edad Media, en el siglo X d. C., cuando la primera cámara oscura es concebida por el matemático árabe Alhazen, considerado el padre de la óptica.

Ilustración de una cámara oscura, en un manuscrito sobre diseños militares del siglo XVII de origen posiblemente italiano.

Pasión por la fotografía


Si viajamos hacia atrás en el tiempo y volvemos a la época en la que la representación más cercana a la realidad que existía era la pintura, podemos hacernos una idea de la fascinación que debió producir en aquellas personas la primera fotografía que vieron.


Aunque parezca que ha pasado mucho tiempo, si lo pensamos un poco, la fotografía es una invención relativamente reciente, aunque ha sido en estos últimos años, con el cambio radical que se ha experimentado en la evolución tecnológica, cuando este arte se ha convertido en parte fundamental de las transformaciones producidas en la sociedad. Solamente hay que observar redes sociales, como Instagram, en las que la fotografía es el eje central. 

 

Al inicio de la fotografía, esta disciplina estaba reservada únicamente a aquellos eruditos que, de manera artesanal y casi científica, eran capaces de realizar complicados procedimientos, empleando equipos complejos que no facilitaban el proceso. Más tarde, fabricantes como Kodak acercaron la tecnología a personas 

menos conocedoras de la técnica, creando cámaras de fotos más fáciles de usar. 


Con la llegada de la era digital, la fotografía se democratizó completamente e incluso se masificó gracias a la incorporación de cámaras fotográficas en los teléfonos móviles. Hoy, el número de imágenes que cada uno de nosotros ve a lo largo de un día puede resultar abrumador.

La primera versión de la Kodak Brownie se comercializó en febrero de 1900 bajo el lema “Usted apriete el botón, nosotros hacemos el resto”, pues estaba destinada a un público que no necesitaba conocimientos fotográficos. Este modelo de cámara se fabricó durante más de ocho décadas casi sin alteraciones en su diseño.





Hoy en día la fotografía se ha vuelto muy asequible. Los precios de las cámaras de fotos se han democratizado bastante, y con la casi desaparición de los carretes de película y su sustitución por el formato digital, disparar una foto equivocada y borrarla ahora mismo no cuesta nada. 


¿Te intimida experimentar? No debería. Experimenta, juega con las posibilidades que te ofrece tu cámara, prueba objetivos nuevos, experimenta con filtros, aplica técnicas nuevas, y sobre todo, ten la curiosidad de toquetear y probar todos y cada uno de los botones de tu cámaras. Todos. Y hazlo muchas veces. No te preocupes, jugando con el menú de la cámara no la vas a acabar rompiendo. En todas las cámaras hay una opción en el menú que pone “Volver a los ajustes originales de fábrica” y listo. 

Las fotografías abren puertas al pasado, pero también permiten echar un vistazo al futuro.